Anoche me acordé de mi, hacía mucho que me había olvidado de mí misma, recordaba a todos, a todo...lecturas sobre ciencias, investigaciones, la observación analítica de la naturaleza, la mente fría como la de un robot....
Tengo adentro un vampiro que se muere, un vampiro que permanece en sopor cada segundo que pasa, ese vampiro que infundía temor y pasión a los otros se está acabando, las sombras ya no lo cobijan, el frío de su piel está siendo reemplazado por un calor escandaloso que proporciona la luz...
Los malditos segundos no desisten en dejar huella sobre mi vida y mientras la noche extiende su mortaja lentamente, el día me arrastra llevándose todo de mi.